Con la sombra a cuestas

Mar 15, 2015 by Belen Category: Blog 2364 comments Tags: coaching emocional, enfado, género, mujer, sombra

Sombra-alargada-a28550441

No sé si a ti te habrá ocurrido alguna vez, pero a mi me solía pasar que hay personas que solo con estar en su presencia ya me sacaban de mis casillas. Era algo un poco irracional, más visceral que otra cosa.

También me pasaba con algunos temas o comentarios, que no es que no me gustasen, es que literalmente me ponían enferma.

Pues bien, hace un año aproximadamente, me encontré con un librillo titulado “La sombra” de Enrique Martínez Lozano. Yo ya había oído hablar de la sombra estudiando a Carl Jung en la carrera, en la asignatura de Psicología social, pero hacía mucho tiempo que no reflexionaba sobre ello. Pues bien, leyendo ese libro, con la disposición adecuada, es decir, mente abierta, dispuesta a aprender y por lo tanto borrando de mi mente esa famosa frasecilla de “esto yo ya me lo se´” me sorprendí muchas veces al verme reflejada en el texto.

La sombra, queridos amigos y amigas, es la proyección que hacemos en los demás, de las partes más oscuras de nuestro ser. Ya sabes, eso que no te gusta reconocerte de ti misma, o que ni siquiera eres consciente de que te pasa. Te pongo un ejemplo.

Una de las cosas que más me molestaba de una persona de mi entorno, era su actitud de “sobrada” unida a una sensación de no profundizar ni concretar en los temas. Pues bien, leyendo el libro, me pregunté: ¿cuánto de esto tengo yo? ¿es algo que no me quiero reconocer y por eso me fijo tanto cuando lo hace esta persona? Y ya te supondrás que la respuesta fue sí. Fue una respuesta sincera, de reconciliación conmigo misma, sin vergüenza, dándome el permiso para asumirlo y asumirme y desde ahí poder cambiarlo.

Pues bien, lo que ocurrió, es que mi actitud hacia esta persona empezó a cambiar radicalmente, sin forzarlo, tan solo dándome cuenta cada vez que un comportamiento de ella me molestaba, de que algo de eso, quizás también podría tenerlo yo.

El resultado es que desde aquella lectura me cuesta más enfadarme con la gente, me cuesta más encontrar personas que me “caigan mal”. No pienses que me apetece intimar con cualquier persona, pero si es verdad que estoy más predispuesta a que la gente me caiga bien, a no fijarme en lo que no me gusta e intentar ver lo mejor que tiene cada uno.

En fin, en este camino me encuentro, cada día sorprendiéndome y aprendiendo.

 

Leave a Comment!

You must be logged in to post a comment.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies. Si continúa navegando acepta nuestra política de cookies.