La respiración consciente nos conecta con el ciclo de Dar y Recibir. Mindfulness desde la perspectiva de género

respirar

La respiración: inhalar y exhalar, una y otra vez, desde el momento en que nacemos hasta el final de nuestros días. La respiración es el hilo que nos mantiene unidos y conectados a la vida, queramos o no, respiramos……y tan importante es esta función que nuestro cuerpo realiza, que cuando por algún motivo se descontrola, “podemos perder el conocimiento” para que el cuerpo siga respirando, suave y pausadamente. Una y otra vez, momento a momento.

Una acción tan simple y tan fundamental. La respiración es de las pocas funciones del cuerpo, bueno, quizás la única que puede realizarse conscientemente e inconscientemente. Por eso en todas las prácticas meditativas y en muchas terapias, la atención a la respiración es fundamental. En la disciplina Mindfulness, la respiración constituye la pieza central. Gran parte de este entrenamiento pasa por hacernos conscientes de este ciclo vital tan importante. Utilizamos la respiración consciente como un ancla, como un refugio al que siempre podemos acudir para calmarnos, para estar más centradas o en conexión con nosotras mismas/os.

Pero hoy quiero ir más allá, porque respirar, y hacerlo conscientemente, nos re-conecta con el ciclo de Dar y Recibir. En cada respiración, recibimos al inhalar, el aire lleno de oxigeno, sintiendo como el cuerpo lo recibe y como nos nutre llevando oxígeno a cada célula del cuerpo que lo necesita y luego, al exhalar, devolvemos el dióxido de carbono al aire para que sea utilizado, y así, una y otra vez, en un continuo proceso cíclico de dar y recibir.
Porque de esto va la vida, lo que pasa es que a veces se nos olvida. Y muchas mujeres lo que se nos olvida es la parte del proceso que tiene que ver con el recibir. Damos y damos, a veces queriendo y otras veces por la fuerza de la costumbre, por los hábitos sociales que se nos han hecho piel como decía el sociólogo Bourdieu. Pasamos por la vida en un continuo dar sin darnos, sin conectarnos con esa otra parte del ciclo que también es fundamental, Recibir. Sí, recibir halagos, recibir ayuda, apoyo, cariño, completando de esta manera el ciclo vital.

Conectarnos con la respiración y hacerla consciente, es comprender desde lo más profundo de nuestro ser, que la vida va de Dar y también de Recibir. Por eso, cada vez que inhales, puedes agradecer y llenarte de bondad y de compasión hacia ti, conectando con la belleza de recibir y hacerlo de manera agradecida. Y cada vez que exhales, manteniendo esa sensación, podrás realizar el bello acto de Dar al mundo también ese amor, esa compasión, que llevamos dentro. Sintiendo el equilibrio en el proceso y llevándolo a la vida para preguntarte: ¿cómo está en mi vida el ciclo de dar y recibir?; ¿doy todo el rato?, ¿siempre estoy pendiente de las necesidades de los demás?, ¿me cuesta recibir? ¿siento que no me lo merezco?….No hace falta responder de manera racional a estas preguntas, tan solo respirar conscientemente una y otra vez, observando los efectos y las sensaciones que produce en nuestro cuerpo. Es así de sencillo, Es Mindfulness.

Sorry, the comment form is closed at this time.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies. Si continúa navegando acepta nuestra política de cookies.