Las mujeres y el deseo: una cuestión de género

May 03, 2016 by Seonline Category: Blog 0 comments

Deseo - mujer

Conectando con nuestro deseo

¿Cuándo fue la última vez que expresaste un deseo propio, algo solo para ti?
¿Cuándo fue la última vez que te diste permiso para satisfacerlo?
¿Cuándo fue la última vez que te diste cuenta de que tienes deseos y necesidades?

Me temo que muchas de nosotras no sabremos que contestar o quizás tengamos que pensar bastante.

Me incluyo, porque a pesar de que en los últimos años procuro estar bastante conectada con todo lo que siento, no puedo evadirme de mi condición de mujer en nuestra sociedad.

Cuando pregunto en mis talleres a las mujeres que asisten, ¿qué desean?, ¿que les gustaría tener que no tengan?, muchas, pero muchas, desean cosas para sus seres queridos, situando a los hijos e hijas en primer lugar. Claro, yo les digo: esto no me vale, yo sé que es importante para ti, pero ahora, quiero que te conectes con lo que tú deseas para ti. Solo para ti.

Esto que parece tan sencillo, creedme es difícil, porque se opone al mandato de género que sutilmente nos hacen casi desde que nacemos, que es: de desear para el otro… un otro genérico, que unas veces tendrá la cara de una madre, de un padre, de una pareja, de unos hijos, de unas amigas, de un suegro…..

Somos educadas y por lo tanto asumimos como parte de nuestra identidad, de nuestra condición de mujer el cuidado y la atención de los demás. Somos educadas para anteponer los deseos de los demás por delante de los nuestros y, lo llevamos hasta unos niveles que casi nos olvidamos de lo que nos gusta.

Un día, una preciosa mujer con sus hijos e hijas ya criados, me dijo: Belén, yo nunca he cocinado la comida que a mi me gusta, siempre he hecho los platos que les gustaban a los demás.

Cuanta entrega, cuanta belleza y cuanta tristeza también cuando nos damos cuenta de lo poco que nos prestamos atención a nosotras mismas. Tenemos tanto miedo a que nos llamen….egoístas, malas madres, frescas……Seremos juzgadas si deseamos y satisfacemos nuestros deseos.

Somos penalizadas si levantamos la voz y deseamos, somos juzgadas si nos atrevemos a desear, por eso, a veces se nos olvida el deseo. Por eso, quizás vamos las mujeres de ahora tan hiperactivas por la vida. Llenas de tareas, de deberías, de agendas organizadas para los demás, sin tiempo propio ni espacio propio.

DESEAR, sí, DESEAR porque estamos vivas

DESEO con mayúsculas , deseo en cuanto a mi vida, en cuanto a mi goce…..¿qué me da placer?, ¿me doy permiso para el placer?, ¿tengo derecho a disfrutar de mi cuerpo?

CONOCERNOS, es el primer paso para conectarnos con nuestro deseo. Dedicarnos tiempo y espacio para estar con nosotras mismas. Tiempo y espacio para sentir y sentirnos. Tiempo y espacio para despertar nuestro DESEO.

Mientras estemos en el hacer nos olvidaremos del sentir……y del deseo, quizás.

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