Experiencias en un retiro de silencio y meditación

Retiro de silencio

(parte I)

Recientemente he finalizado un retiro de silencio y meditación Vipassana, una técnica de meditación que utilizamos en el entrenamiento en mindfulness. Esta vez lo he realizado tal y como la enseña S.N. Goenka en el centro de Meditación Vipassana Dhamma Sacca, que la organización tiene en la provincia de Ávila, al pie de la sierra de Gredos.

No era mi primer retiro, en concreto era mi cuarto retiro de silencio y meditación y mi segundo retiro de 10 días completos. Y digo esto, porque a pesar de tener experiencia previa, siempre resulta diferente, siempre supone un reto y por supuesto, una nueva oportunidad de conocimiento y desarrollo.

Primero empezaré por compartir una experiencia que me ha resultado un auténtico reto.
Empezaré por el tiempo de meditación y tener que mantener la postura. A pesar de tener una práctica diaria de meditación, afrontar 10 horas diarias de meditación es todo un reto. Al principio la mente se resiste y aparecen pensamientos del tipo: ¡no voy a poder!, ¡esto es demasiado!, si además, le sumo que en este retiro concreto y tal como enseña la técnica de Vipassana, Goenka, todas las horas de meditación son sentadas. Es decir, no se hace práctica de meditación caminando. La meditación caminando que además si se hace al aire libre, es otra manera de mantener la atención en las sensaciones del cuerpo en movimiento, a la vez que le das un respiro a la espalda, a las piernas y a las rodillas, pero esta vez, no era posible. Así que esto ha sido el mayor reto. Durante los 2 primeros días, el dolor físico se me hizo casi insoportable, mi mente no podía estar en otro lado, continuamente volvía a los focos de dolor, que al final se concentraron en las rodillas. La parte positiva es que tenía la mente muy centrada, incapaz de perderse en fantasías que suele ser mi caballo de batalla, pero tengo que reconocer, que fue difícil resistir. Te aseguro que no soy masoquista, así que te contaré todo lo que he aprendido de esta experiencia de dolor. Mi mente estaba como enloquecida, con esa sensación de no poder de dejar de pensar en el dolor, continuamente aparecían pensamientos de: no puedo, ya no aguanto más, cómo voy a estar así 10 días, y si digo que me voy, para qué tengo que pasar por esto, qué me impide terminar con ello….. así todo el rato como en bucle. Lo que pasa, es que entonces apareció toda la fuerza de la Intención, y por eso, lo escribo con mayúsculas. ¿Para qué estoy aquí? y desde la respuesta que poco a poco fue apareciendo, pude empezar a calmar mi mente agitada.
Mi para qué, es muy potente, es una certeza de que estoy en el camino que quiero en esta vida, es la certeza de que los aprendizajes que me llevo de estas experiencias son enormes y me hacen mejor persona y mejor instructora de mindfulness. Así que con esa Intención, empecé a poder prestar atención a mi respiración, a las sensaciones que el acto bello e íntimo de respirar producía en mi cuerpo, especialmente en una zona pequeñita entre las fosas nasales y el labio superior. Poco a poco la mente se fue aquietando y entonces, sucedió. El dolor empezó a disminuir, dejé de resistirme, de luchar, y toda la parte de dolor psicológico que añade esto, que en el fondo lo añade la mente, desapareció y quedó solo la parte física, que fue mucho más llevadera y que poco a poco, también con mucha paciencia fue desapareciendo.
Esto es ni más ni menos, una experiencia ante una situación de estrés. Inmediatamente se puso en marcha el mecanismo de lucha o huída, pero aplicando mindfulness, pude dar una respuesta más satisfactoria para mi y concluir el retiro sin una pizca de dolor.

Esto es a lo que nos entrena mindfulness, a poder dar una respuesta en situaciones de estrés. Aprendemos a disminuir la reactividad en nuestras vidas, nos entrenamos en ser capaces de mantener un estado de calma y tranquilidad en todo momento. Para ello el silencio es importante. Sólo en el silencio escuchamos a nuestra mente y a nuestro corazón. Solo, a veces, en espacios de silencio, podemos conectar con lo que de verdad nos importa, nos mueve y nos conmueve. Así que si quieres tener una experiencia cortita de silencio y meditación mindfulness, el próximo 21 de abril organizo un retiro de 6 horas en Becerril de la Sierra, tienes aquí toda la información.

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