Practicando Mindfulness: sin suelo bajo los pies

Sep 04, 2018 by Belen Category: Blog 0 comments Tags: atención plena, Mindfulness

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Escribiendo este artículo desde Tailandia, desde una pequeña isla en el sur que se llama Koh Phangan. He venido para estar unos días practicando Yoga y meditación Vipassana que es la meditación que practicamos en mindfulness, en un centro que se llama Samma Karuna. Un viaje para seguir practicando y profundizando en la vida con conciencia plena.

Si me sigues, me habrás oído decir que vivir de manera consciente supone una elección. Es algo que no viene por defecto cuando nacemos, así que tenemos que elegirlo y entrenarnos. Yo como sabes, hace años que elegí vivir conscientemente y eso, significa vivir plenamente todo, lo agradable y lo desagradable. También sabes que suelo hablar desde mi experiencia personal porque creo que es desde el único lugar desde el que estoy autorizada a hablar, así que allá voy. Llegue a la isla hace dos días. Es un viaje muy largo, hay que coger 3 aviones y un barco, al menos, si viajas desde Madrid. En uno de los transbordos, para ir desde Bangkok  hacia una isla que se llama Koh Samui, perdimos el vuelo, hablo en plural porque este viaje lo hago con mi hija. Podría hablar sobre las múltiples causas, buscar culpables, etc, pero no lo voy a hacer, porque me interesa partir del hecho en sí y contar como viví con mindfulness una experiencia de esas que Pema Chödrön llama de “perder el suelo bajo tus pies”.

Una vez que asumimos que perdemos el vuelo, y digo una vez que lo asumes, porque en principio hay algo dentro de ti que te dice que todavía es posible cogerlo, pero no. Así que lo asumo. Esto me hizo sentir cierta sensación de fracaso, decepción, quizás conmigo misma, por no ser más lista o llevar mejor preparadas las cosas….así que este tipo de pensamientos empiezan a aparecer en mi cabeza, en principio no les hago demasiado caso y empiezo a buscar una solución. Intentamos hablar con la oficina de la compañía, pero está cerrada. Es sábado por la mañana y la oficina en el aeropuerto de Bangkok, is closed. Así que vamos a hablar con la oficina de la compañía de Bangkok que operaba nuestro vuelo perdido y así sacar otro billete para un vuelo posterior. Atención porque ahora empieza a borrarse el suelo bajo mis pies. Al llegar allí, nos dicen que no nos aconsejan sacar otro vuelo, porque si lo hacemos, podemos perder todos los demás vuelos ( y estoy hablando del regreso a Madrid). ¿Cómo?, ¿es posible?,¿ de verdad? Todo esto en otro idioma. Nos aconseja llamar a nuestra compañía, Ethihad, las líneas aéreas de Abu Dhabi, así que nos dan el teléfono de un call center. Después de muchos intentos, conseguimos hablar y alguien nos dice que sí, que ya hemos perdido todos los demás vuelos, que han quedado automáticamente anulados al no coger uno de los aviones del paquete y que tenemos que hacer de nuevo toda la reserva – compra…pagando bastante dinero por perder algo que no has llegado a usar y que ya tenías pagado. 

Al principio me sentí, enfadada, pero solo unos instantes, luego la sensación muy fuerte era de tristeza, de derrota, de, ¿ahora qué voy a hacer?. Fueron horas de asumir y tomar decisiones. Horas en las que me sentí mal, en las que mi cabeza buscaba soluciones. En las que una y otra vez me di cuenta, quería salirme de la sensación desagradable de estar colgada en el vacío, de no tener suelo bajo los pies, como dice Pema Chödrön en su libro: “Cuando todo se derrumba” El subtítulo del libro es “palabras sabias para momentos difíciles”. Lo había estado leyendo durante el mes de agosto, lo había leído con paciencia, sin prisa, intentado comprender todo lo que me estaba diciendo y siempre sintiendo que me quedaba en una comprensión meramente intelectual, que no llegaba a penetrarme de verdad. Sin embargo también sabía mientras leía que esas palabras eran importantes. Así que en un momento dado, mientras tomaba un café en el aeropuerto de Bangkok, lo comprendí todo. Fue una sensación de comprensión absoluta de lo que significaban esas palabras y de la inercia de hacer siempre lo mismo. En mi caso, huir de la sensación desagradable y ponerme en modo hiper-resolutivo. Entonces al darme cuenta, paré, paré mi mente y me dejé sentir todas las sensaciones, todas las emociones en profundidad. Conecté de una manera tranquila con la sensación de desamparo, de no ser capaz, de darme cuenta de la importancia que le doy al dinero, que al fin y al cabo, es dinero…..y tiene solución. Apliqué mindfulness y en ese momento, se me aflojó todo el cuerpo, como si me hubiese desprendido de un gran peso. Todo seguía igual, teníamos que sacar otros billetes de avión y hacer gestiones, pero yo era distinta. Había visto el vacío, me había sentido en ese vacío y había admitido el poder estar ahí, sin hacer nada…..solo sintiendo. Así que desde esa nueva posición, volvimos a empezar con las gestiones y llegamos a la isla de Samui….como era tarde, perdimos el último barco y buscamos un hotel para dormir. A la mañana siguiente después de dormir toda la noche de un tirón, cogimos el barco y llegamos a nuestro destino. Esto es vivir mindfulness, no es ser power flower como piensan algunas personas, es elegir vivir consciente sin rechazar nada, viendo las cosas tal y como son, sin querer maquillarlas ni dramatizarlas. No rechazar vivir conscientemente una experiencia desagradable, es lo que hace posible poder estar muy presente en las experiencias agradables, que en tan solo 2 días y en este maravilloso viaje, ya son muchas y te iré contando. 

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